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      “La  Humanidad  tiene  razones  que  la  Razón  del  Hombre  ignora”    

Notas

Neurociencias
Reflexiones entre las neurociencias, la educación y la espiritualidad.

Autor: Dr. Christian Plebst, Psiquiatria Infanto-Juvenil, Director Medico, Centro Educativo Terapéutico para Niños y Adolescentes – FLENI - Sede Escobar
Fuente: FLENI
Web: http://www.fleni.org.ar


Cual es la finalidad de la educación? Generalmente confundimos educación con adquirir conocimientos. La verdadera educación es aquella que despierta y amplía o eleva la conciencia del ser humano. La conciencia que permite verme a mi mismo y estar seguro de mi sin mayor dependencia de factores externos que me digan cuanto valgo, es decir, el respeto absoluto de la propia individualidad. Los roles y los logros, el tener y hacer es importante pero primero debe reconocerse al Ser. Primero debe venir el, "soy digno de que me amen porque existo" y luego realizar el " soy valioso porque tengo algo para dar". Es a través del conocimiento de la propia conciencia junto con la mente y el intelecto que un individuo es capaz de conocerse así mismo y darle un sentido a sus actividades. La mente vendría a ser la parte de la conciencia que nos permite funcionar en lo cotidiano y practico, la que recibe de primera mano la información del mundo a través de los sentidos sin mayores filtros. Mucha gente vive presente en su mente sin mayores cuestionamiento hasta que un día surge una crisis que genera un replanteo o la búsqueda de un sentido más profundo de las cosas. El intelecto por otro lado vendría a ser la parte de la mente que ha sido educada y eleva a otro plano, a un plano mas relacionado con la conciencia del Ser, permeado de valores como el amor, la paz, la compasión, la verdad y la libertad. Los valores nos permiten comenzar a discernir y discriminar en nuestra mente aquello que es importante y esencial de lo trivial. Funcionan como filtros a través de los cuales analizamos nuestros pensamientos que luego determinaran cómo decidimos obrar. Cuando pensamos en seres humanos que han sido ejemplos de humanidad, lo que los define son su valores y los describimos con adjetivos como, “puros”, “compasivos”, “bondadosos” y “pacíficos”.

Si observamos que en nuestro mundo se han incrementado dramáticamente las enfermedades psiquiátricas y que mas del 50% de las enfermedades son causadas por nuestros hábitos de vida, podemos decir que no estamos sabiendo cómo vivir. Si no sabemos cómo vivir es que no estamos aprendiendo como vivir. ¿Donde aprendemos a “como vivir”? ¿Quién debería estar guiando a los niños en el aprendizaje de cómo vivir mejor? ¿De qué nos esta sirviendo la información que nos han dado si no nos ayuda a vivir mejor? ¿Cuales son los ámbitos en los cuales se nos debería enseña a vivir? Que responsabilidad tienen las escuelas en todo esto?

La palabra educar viene del latín ex ducere que significa encaminar, encausar hacia el pleno desarrollo de las posibilidades. La enseñanza y contemplación de valores en lo cotidiano son una manera de acercarse a una educación integral de la conciencia que permite educir lo mejor que tiene cada uno. Con la mano en el corazón cuantos de ustedes no se han preguntado en algún momento cual es el fin de lo que hacen, para qué lo hacen? Cuan importante es saber porque uno hace lo que hace y estar contentos con lo que hacemos en el día a día, sabiendo cual es mi misión y función en la vida. Generalmente uno quiere que lo que uno hace de los mejores frutos posibles. Si trabajamos con niños en educación lo que más queremos es darles herramientas útiles que les sirvan para la vida, poder guiarlos en el desarrollo de una visión que les permita tener una mirada optimista de si mismos, de los demás y del mundo.

Algunas preguntas:

Como se enseñan los valores?

Pueden enseñar valores aquellos que no los comprenden o no los tienen?

En base a estas preguntas y a las reflexiones que pudieran generar, ¿no habrá que comenzar primero con los maestros antes que con los alumnos?

Si decimos que han aumentado las enfermedades mentales, las crisis y las desilusiones,

como puede un maestro subsistir ante los desafíos de enseñar cuando no siempre se dan las condiciones adecuadas para ello? ¿Qué hacer cuando las condiciones que preservan la labor y salud mental del maestro no están dadas? ¿Como puede un maestro enseñar a pesar de estos desafíos y seguir inspirado, creciendo y enriqueciéndose día a día, en vez de agotarse y eventualmente formar parte de un perverso sistema en el cual la desmotivación y las acciones cuestionables son los modelos para nuestros niños.

La respuesta puede estar en los valores y en el conocimiento de cómo se desarrollan los niños. Los conocimientos, en especial sobre los valores, deben ser primero adquiridos y practicados por los adultos que rodean a los niños. Los valores son el mejor bálsamo, la mejor medicina contra el agotamiento y la desmotivación. En un mundo en el cual los cambios en los sistemas, en especial en el educativo, se dan con gran lentitud, la respuesta a cómo poder seguir cumpliendo con uno de los roles más importantes para una sociedad está en los maestros y no en el sistema.

Una manera de comenzar a enfrentar los desafíos de ser maestro en una sociedad que valora mas a los deportistas y a los actores que a los educadores (los educadores deberían ser los héroes nacionales de un país) es hacerse muchas preguntas. Preguntas que vuelvan a encender el fuego de la inspiración que los llevo a estudiar el magisterio. Formularse las estas mismas preguntas puede evitar perderse en la maraña de disvalores enmascarados que propone nuestra sociedad.

¿Cual es el alcance del rol de los educadores en la infancia, niñez y adolescencia? ¿Que están enseñando? ¿Que deberían enseñar? Que quisieran enseñar? Las mismas preguntas de siempre… ¿Cuanto hay que educar en contenidos y cuánto tiempo se le dedica a la educación del carácter? ¿Se puede educar el carácter en la escuela? ¿Que necesita hoy un individuo para poder desarrollarse con plenitud y lograr eventualmente vivir en forma independiente? ¿Cuales son y como se enseñan y aprenden las habilidades milagrosas para amar, pensar, comunicarse y crear, así como también la capacidad de controlar los propios impulsos y sentir compasión por otros? ¿Como se desarrolla la capacidad para comprender la profundidad de los valores humanos? ¿Como se desarrollan las capacidades empáticas y el altruismo?

 

¿El rol de la educación no debería ser formar individuos que sepan …

que la esencia del ser humano es el amor?

que la salud comienza con la paz interior?

que dar y recibir es lo mismo?

aprender a respetarse y a amar mas en lugar de juzgar?

ver el amor y lo que une en vez de los errores y lo que desune?

enfocar la vida como un todo, un proyecto, el mas importante?

que uno siempre es un alumno de la vida?

que la naturaleza es equilibrio y sabiduría y que hay que respetarla?

que cada persona es única y sus procesos diferentes?

que es mas importante Ser que tener o hacer?

que vean el vaso medio lleno en vez de medio vació?

que la alegría de vivir se puede aprender?

que cada uno vive como elige vivir (paz en vez de conflicto, amor en vez de temor, perdón en vez de juicio?

que el verdadero poder es propio de la persona y no de su cargo o lugar que ocupa?

 

¿Entonces, uno de los objetivos mas importantes de la educación no debería ser enseñar a abordar todas las actividades de la vida con valores, generando un sentido de soberanía y autorespeto capaz de producir una seguridad personal propia de un predominante estado de ecuanimidad en la mente?

¿Estas cualidades se pueden enseñar o se nace con ellas? Si estas virtudes se pueden enseñar, como deberían ser lo maestros que las enseñan? ¿Que cualidades y conocimientos deberán tener?

Parafraseando a Krishnamurti …"Para poder educar es necesario ante todo estar vivos, saber vivir, y el verdadero educador (…) enseña por imágenes, por presencia, gesto y actitud" (Krishnamurti - Dorothy Ling, 1990). Es decir que se requiere de adultos creativos interesados en el autoconocimiento y el desarrollo de si mismos, tanto intelectualmente como humanamente y que encarnen ese mismo optimismo y alegría de vivir dentro de las aulas y en cada tarea que realizan, no solo delante de sus alumnos sino en todos los ámbitos de su vida.

Para hacer aun más grande la responsabilidad de un educador y a la vez enriquecerla con una tarea tan bella y única, cada maestro debe ser conciente que no solo le esta enseñando a los niños que concurren a su clase sino que de alguna manera también alcanzan a todos los niños del mundo. Las enseñanzas cotidianas forman a los niños con los que están trabajando y educando e indirectamente incluyen a todos aquellos individuos de una comunidad. La educación de los niños de hoy afectara directamente el futuro de la sociedad del mañana. Cuanto mas se guía y educa hoy hacia un cultura de conciencia y responsabilidad comunitaria mas solidarias y cooperativas serán nuestras sociedades del futuro.

Nuestro mundo ha cambiado mucho en los últimos 20 años. Hoy no podemos ver a la educación de los niños aislada de su rol en el mundo. Nunca debió ser pero hoy es un obligación ineludible. Las necesidades irreductibles de un niño hoy incluye tanto las necesidades de alimento y cuidados de salud como así también la disponibilidad de los recursos que logren el sano desarrollo social, emocional e intelectual, y a mi criterio también el espiritual. Todas estas necesidades deben ser vistas con igual importancias para el desarrollo de seres humanos íntegros que puedan contribuir al progreso social, político y económico de mundo. Los cambios en la dinámica global, los riesgos ecológicos, los modelos económicos y el gran avance en las comunicaciones ha generado un interdependencia entre las comunidades y países del mundo como nunca antes. Nadie está exento del desarrollo de una conciencia y responsabilidad global.

En síntesis la tarea de un educador es única e inigualable mire por donde se la mire. Mas allá de las dificultades que hoy existen para llevar adelante su tarea, en la misma tarea se encuentra la energía que permite llevarla acabo de manera constante. La conciencia de la importancia de la tarea que realiza el maestro es el principal motor cuando esta visión se produce desde el marco de los valores y en especial desde el amor. Seguramente surgirán preguntas como…cual es la recompensa a tanto esfuerzo y tanta responsabilidad? y también cual es el rol previo y continuo de los padres en todo esto? Ambas preguntas son validas. La primera es importante, pero también suele estar claro que no han elegido esta carrera por los beneficios económicos que le aportara sino por una vocación, la de educar a niños para el futuro…lo que no niega que se puede enseña mejor si uno tiene los recursos adecuados y las necesidades mínimas cubiertas. Por otro lado no podría imaginar un sensación mas plena para un maestro que el grado de gratitud que genera lo brindado año tras año a través de generaciones de niños y padres.

En relación a la responsabilidad de la familia en el desarrollo de niño podríamos decir que el rol de los padres durante los primeros años de la vida de un niño es crucial. Pero también podemos decir que una escuela que asume su responsabilidad social tanto en palabras como en lo hechos puede llegar a torcer hasta el destino mas complejo de un niño que proviene de una entorno familiar disfuncional. Por otro lado cada vez mas niños están comenzando su vida "escolar" a edades mas tempranas. Nuestra cultura y las necesidades económicas han generado que muchos niños concurran desde los primeros meses de edad a jardines maternales. Con mas razón necesitamos contar con maestros y educadores con una sólida formación en valores y en conocimientos de cuales son las experiencias que facilitan un desarrollo sano, tanto en lo cognitivo como en lo emocional

Hoy en día muchas teorías del desarrollo infantil sólo se focalizan en partes del rompecabezas del desarrollo infantil como por ejemplo, las etapas del desarrollo cognitivo, estrategias para enseñar, las nuevas formas de poner limites, el desarrollo de aspectos individuales, etc. Dentro de este contexto que importante es lograr una educación equilibrada tanto en la importancia que se le da a los contenidos curriculares como así también al marco universal de la vida misma.

Durante la ponencia repasaremos temas e investigaciones sobre el desarrollo infantil que seguramente intuimos pero que están sorprendentemente lejos de lo que se practica cotidianamente en el aula. El objetivo será subrayar la importancia del rol que cumple la escuela en la formación de niños íntegros en cuerpo, mente y alma. Lograr esto no requiere de horas de trabajo académico, computadoras, videos didácticos, excursiones, etc. Lo necesario puede estar bien vivo y presente en la calidad del vinculo entre el maestro y su alumno. Desde las ciencias del desarrollo infantil repasaremos cuáles son las experiencias esenciales que le permiten a un niño simultáneamente promover su crecimiento intelectual y emocional de manera sana.

Por último un breve comentario sobre la definición elegida de espiritualidad….

La espiritualidad es saber cómo vivir. Es a través de su conocimiento que se logra la felicidad. La verdadera espiritualidad no es un sistema de devoción o una religión, sino una actitud positiva hacia uno mismo y los demás que hace de la vida un goce y no un sufrimiento. La infelicidad no está causada por factores externos, proviene de nuestro interior. Los bienes materiales no nos traerán felicidad o infelicidad. No tiene sentido mirar hacia el mundo externo como medio para adquirir la felicidad, sin antes examinar primero nuestras actitudes y valores personales. La felicidad no se logra simplemente por desear lo mejor. Crearla es una responsabilidad individual. El mundo material puede contribuir a la felicidad, guiarnos e inspirarnos, pero en ultima instancia la vida es lo que lo que cada uno hace con ella. Para lograr una vida armónica y feliz, necesitamos de ambos conocimientos, el espiritual y el material. La búsqueda de uno sin el otro nos lleva al fracaso o al sin sentido. El conocimiento material nos permite enfrentar los problemas del día a día, y el conocimiento espiritual nos ayuda a realizarnos en lo personal.

 

 

 

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Junio 2000