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Química
Los
orígenes evolutivos de las hormonas,
neurotransmisores, y otros mensajeros
químicos extracelulares
Seminarios
de medicina del Hospital Beth Israel, Boston
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11.06.2000
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Las
implicaciones para la biología de mamíferos
Jesé Roth M.D., Derek LeRoith
M.D., Ph.D,
Joseph Shiloach, Ph.D., James L. Rosenzweig, M.D., Maxine A. Lesniak,
B.S., and Jana Havrankova, M.D.
En años recientes, ha habido observaciones de
que algunas hormonas peptídicas de los vertebrados están presentes en
invertebrados multicelulares –no solo en aquellos complejos como las
moscas, sino también en las formas multicelulares más simples.
En este trabajo resumimos la evidencia que dice
que hasta los organismos simples unicelulares producen moléculas que
son muy similares a las hormonas peptídicas de los vertebrados. Además,
existe evidencia de que los elementos bioquímicos que asociamos con la
acción hormonal también están presentes en organismos unicelulares,
aun en la ausencia de las unidades anatómicas que asociamos con los
sistemas endócrino o neuroendócrino, como las glándulas, nervios, el
sistema circulatorio, y células blanco diferenciadas.
Equipados con la información de que las
hormonas y los elementos bioquímicos relacionados probablemente se
originaron con los organismos unicelulares, reexaminamos un gran numero
de fenómenos en los seres humanos y otros vertebrados.
Esto explica muchas cosas, incluyendo la superposición del
sistema endocrino con el sistema nervioso, la superposición de las
hormonas con los factores tisulares, la producción normal y ectópica
de hormonas y los mecanismos endocrinos y exócrinos.
Las
Hormonas en Organismos Unicelulares
Se detectó material similar a la insulina en
algunas especies de protozoarios, dos especies de hongos, y tres cepas
de Escherichia coli. Además se detectó material similar a la
somatostatina, ACTH, y β-endorfina en protozoarios.
Parece que estos materiales de tipo hormonal son muy similares a
sus contrapartes de vertebrados, especialmente en la conservación de
las regiones tridimensionales que son necesarias para el reconocimiento
por receptores específicos de los vertebrados y por anticuerpos específicos.
Debemos enfatizar que la primera demostración
clara de la presencia de un péptido hormonal de vertebrado en un
organismo unicelular fue la detección de un material similar a la
gonadotrofina coriónica humana en extractos bacterianos.
Otras moléculas mensajeras de vertebrados han
sido encontradas en organismos unicelulares. Estas
incluyen neurotransmisores (catecolaminas, serotonina, y acetilcolina) y
esteroides que tienen muchas similitudes con sus contrapartes en
vertebrados. (En nuestro
trabajo nos hemos concentrado en los mensajeros peptídicos porque su
presencia requiere que el organismo halla heredado y mantenido el
correspondiente ADN; en el caso de otros tipos de mensajeros, como las
aminas y esteroides, que son fácilmente derivados de constituyentes
celulares comunes, podría ser discutido si su presencia es azarosa.)
Evidencia
de Receptores Hormonales y Efectores en Organismos Unicelulares
Se ha observado que muchas hormonas de
vertebrados tienen efectos biológicos en los organismos unicelulares,
pero solo en dos casos se sabe que están mediados por receptores específicos:
la epinefrina estimula la adenilato ciclasa en protozoarios –un efecto
que es bloqueado por un receptor específico antagonista, el propranolol;
y los péptidos opioides y alcaloides
alteran la conducta de alimentación de las ameabas –un efecto que es
bloqueado por naloxona, un inhibidor especifico a nivel del receptor.
Aunque las moléculas de tipo hormonal y los
sistemas receptor-efector de los vertebrados han sido detectados en
organismos unicelulares, se debe enfatizar que no se ha demostrado su
función dentro del organismo unicelular.
Sin embargo, los sistemas intercelulares humorales de comunicación
que regulan la reproducción sexual y las reacciones hacia la comida han
sido descriptos en organismos unicelulares.
Por ejemplo, en levaduras y otros microbios eucariontes, los péptidos
y glicoproteinas han sido identificados como moléculas mensajeras.
Resumiendo: esta información parece sugerir que
los elementos bioquímicos que son usados por el sistema endocrino, el
sistema nervioso, y otros sistemas de comunicación intercelular de los
vertebrados probablemente se originaron en organismos unicelulares.
Con la evolución, los elementos anatómicos del sistema (la célula
que produce el mensajero, la célula que responde a él y el fluido
extracelular que lo transporta) se han hecho extremadamente complejos,
especializados y diversos; por otro lado, los elementos bioquímicos se
han conservado.
Fenómenos
de Vertebrados Reexaminados
Superposición
de los sistemas endócrino y nervioso
En los vertebrados, los dos sistemas dedicados a
la coordinación son el sistema endócrino y nervioso.
Tradicionalmente, estos sistemas eran vistos como entidades
separadas, pero la línea que los separa ha sido penetrada de varias
maneras.
Las neuronas aparecieron primero con los
organismos multicelulares más simples, pero las glándulas endocrinas típicas
aparecieron junto con los vertebrados más simples. Pearse
y Polak y sus colaboradores han interpretado estos descubrimientos como
indicación de que el sistema nervioso es filogenéticamente más viejo
y dió orígen al sistema endócrino de los vertebrados.
También han sugerido que embriológicamente el sistema nervioso
antecede al sistema endócrino y que las neuronas de la cresta neuronal
son los precursores embriológicos de las glándulas que producen las
hormonas gastrointestinales.
De acuerdo a nuestra formulación, el sistema
nervioso no origina al sistema endócrino, ni embriológicamente ni
filogenéticamente. Lo que creemos que sucede es que ambos sistemas son derivados
independientemente de un sistema ancestral común.
Agentes
Parácrinos y Factores Tisulares
Muchas sustancias que parecen hormonas y neuropéptidos
en su estructura y función no entran en el criterio de ninguna de las
dos clases (insulin-like growth factors, tissue-specific growth factors,
prostaglandinas e interferones). La
incorporación de estos materiales dentro de los modelos de los sistemas
endocrinos y nervioso ha sido difícil.
Sugerimos que estos comunicadores intercelulares, incluyendo a
las hormonas y neurotransmisores, comenzaron evolucionalmente y embriológicamente
como factores tisulares locales actuando sobre las mismas células
secretorias y sus vecinos; luego, con los avances morfológicos y de
desarrollo, una parte de las moléculas mensajeras se convirtió en
hormonas o neurotransmisores. Este
punto de vista provee una racionalización para los descubrimientos de
que muchas hormonas clásicas y neurotransmisores en mamíferos actúan
igual fisiológicamente en el mismo organismo como agentes parácrinos o
factores tisulares locales (somatostatina, insulina y glucagon).
En esencia, la relación anatómica entre la célula secretoria y
la célula blanco, al nivel del organismo multicelular, ha sufrido una
evolución extensa y muestra gran diversidad.
Por otro lado, la bioquímica fundamental del sistema por el cual
un agente humoral transporta su mensaje desde la célula secretoria
hasta la célula blanco es evolutivamente viejo y altamente conservado.
Superposición
de las Funciones Exócrinas y Endócrinas
En los organismos unicelulares, la secreción de
moléculas mensajeras es indistinguible de la secreción de las enzimas
digestivas u otras secreciones que asociamos con los sistemas exócrinos
de organismos complejos. En
nuestro punto de vista, la creación de una diferencia entre el sistema
exócrino y el sistema endócrino evolucionalmente necesitó de muchos
rearreglos anatómicos que fueron adquiridos por los organismos
multicelulares moderadamente complejos.
Esto concuerda con el descubrimiento de que en vertebrados las células
secretorias exócrinas y endócrinas son muy similares en apariencia, en
la preparación de las proteínas para exportación y en los mecanismos
de secreción. Un orígen
unitario de las funciones exócrina y endócrina también provee una
explicación para el descubrimiento de que muchas moléculas mensajeras
humorales, como el factor de crecimiento epidermal, factor de
crecimiento neuronal, prostaglandinas, somatostatina, gastrina y
prolactina están presentes (y funcionan) en fluidos exócrinos clásicos,
como saliva, secreciones intestinales, leche y semen.
De esta manera, un orígen evolutivo común para los sistemas endócrino
y exócrino provee la base para la superposición continua en los
organismos complejos.
Conclusiones
El descubrimiento de que los organismos
unicelulares producen péptidos hormonales ha sugerido varios puntos.
Primero, todos los elementos bioquímicos de la comunicación
intercelular surgieron muy temprano en la evolución y han sido
altamente conservados. Segundo,
el surgimiento de organismos anatómicamente complejos permitió la
diferenciación y especialización de las células secretorias y células
blanco, como también la diversidad de los compartimentos y fluido
extracelular que transporta al mensajero difusible de célula a célula.
Finalmente,
diversos fenómenos en los vertebrados pueden ser explicados ahora,
incluyendo la superposición de los sistemas endócrino y nervioso, de
hormonas y factores tisulares, de la producción normal y ectópica de
hormonas y de los mecanismos exócrinos y endócrinos.
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