[menu.htm]

 

      “La  Humanidad  tiene  razones  que  la  Razón  del  Hombre  ignora”    

NOTAS

Cerebro

El cerebro en primer plano

La Nación (Abril 4, 2001)

- 04.04.2001 - 


Cuando el sábado próximo se cumpla una nueva edición del Día Mundial de la Salud, que esta vez se dedica a la salud mental, seguramente volverá a hacerse evidente que aunque se registran avances diagnósticos y terapéuticos, el cerebro sigue siendo uno de los territorios más impenetrables de la humanidad.

Aún hoy, mientras los científicos se concentran en su estudio provistos de herramientas cada vez más poderosas, vadear los pantanos neuronales es tan complicado como buscar una aguja en un pajar..., pero a ciegas.

A esta altura de la historia de la ciencia resulta patético y hasta risible pensar que en el siglo XV un manual para la administración del hogar del castillo de Wolfsthurn, en el Tirol, recomendaba tratar los ataques de epilepsia poniendo una piel de venado alrededor del cuello del paciente, para atar la enfermedad.

Pero lo cierto es que actualmente las diferentes tribus de estudiosos de la mente -los freudianos, los lacanianos, los junguianos, los conductistas, los neurobiólogos, los gestálticos...- sólo coinciden en un número singularmente limitado de axiomas, y que el hardware y el software de la conciencia se entetejen en una trama tan intrincada que no parecen exagerar quienes afirman que el cerebro sigue siendo el objeto más complejo del universo.

El problema es que aunque aumenta la comprensión del comportamiento de las neuronas individuales, no resulta tan sencillo predecir el funcionamiento y la interacción de los distintos grupos neurológicos: es angustiosamente difícil lograr que el cerebro se comprenda a sí mismo.

Como explica Susan Greenfield en The Human Brain, a guided tour ("El cerebro humano, una visita guiada", Editorial Phoenix, 1998) la complicación esencial radica en que se trata de un "sistema no lineal, por lo que el producto de salida no es proporcional a la entrada de información".

Si bien la vida en todas sus manifestaciones es deslumbrante, de todos los órganos que tenemos en el cuerpo el cerebro es indudablemente el más exquisito y complejo. Una señal de su importancia relativa es que, para realizar su tarea, consume oxígeno y glucosa a diez veces el ritmo de cualquier otro tejido: pesa sólo el 2,5% del peso total del cuerpo, pero es responsable de alrededor del 20% del gasto energético en descanso.

Se sabe hoy que las actividades que involucran aprendizaje y memoria son las que producen los mayores cambios en el cerebro, moldeando las conexiones entre neuronas que, en parte, nos hacen únicos. Lo que no se alcanza a vislumbrar es cómo ese cableado neuronal origina los distintos estados de la conciencia que, según afirma el premio Nobel Francis Crick, es un fenómeno fascinante pero escurridizo, imposible de explicar, cuya función es inabarcable y cuya evolución aún no se conoce.

Dice Greenfield: "El cerebro sigue siendo un misterio inquietante. A quienes lo estudiamos durante la mayor parte de nuestras vidas, frecuentemente, nos parece que cuanto más sabemos más tenemos que aprender. Es un poco como la hidra, el monstruo de la mitología griega al que cuando se le cortaba una cabeza le crecían siete". ¡Por algo Descartes afirmaba: "Pienso, luego existo"!

 

- 10v Servicios de Internet -

Junio 2000